BYMA impulsa el debate por ETFs locales mientras la CNV avanza en regulación
Bolsas y Mercados Argentinos promueve debate sobre ETFs domésticos; la CNV presentó proyectos regulatorios en abril y el mercado evalúa condiciones macroeconómicas.
El mercado de capitales argentino retomó una discusión que quedó pendiente: la creación de Exchange Traded Funds (ETF) locales que se negocien en la bolsa doméstica. En abril de 2026 la Comisión Nacional de Valores (CNV) sometió a consulta pública proyectos regulatorios que fijan un esquema operativo para ETFs estructurados vía CEVA o a través de fondos comunes de inversión abiertos, con reglas para creación y cancelación de canastas y requisitos de transparencia. BYMA, por su parte, mostró interés en promover instrumentos para diversificar la oferta y atraer inversores institucionales y minoristas, y aclaró que aún faltan pasos operativos y de mercado por resolver para su implementación.
Operadores y analistas sostuvieron que los ETF pueden ampliar la profundidad del mercado local y facilitar el acceso a carteras diversificadas sin salir del circuito doméstico, pero advirtieron condiciones previas. Entre las preocupaciones surgió la estabilización macroeconómica y la previsibilidad cambiaria: sin un entorno de referencia claro, la formación de precios y la protección del inversor resultan más complejas. Aun así, BYMA incorporó en 2026 varios CEDEARs vinculados a ETFs extranjeros, lo que funcionó como indicio de demanda por productos que permitan exposición internacional desde la plaza local y como antecedente operacional para futuros listados.
La propuesta regulatoria de la CNV (Resolución General N° 1123/1124 de abril de 2026) introdujo la figura de Participantes Autorizados y definió mecanismos operativos para replicar índices mediante vehículos negociables en bolsa. El texto planteó además estándares de divulgación para favorecer la formación de precios y la custodia de activos subyacentes, y abrió la puerta a que un ETF local replique el índice S&P ByMA con posibilidad de cotizar en el exterior. El organismo abrió un periodo de comentarios públicos, que permitirá ajustar requisitos técnicos y operativos tras recibir observaciones del mercado y asesoría legal.
En la práctica, el desarrollo de ETFs locales exigirá acuerdos entre agentes de mercado, custodios, agentes de transferencia y participantes autorizados capaces de arbitrar creación y cancelación de canastas. También hará falta adaptar la infraestructura de liquidación y los esquemas de préstamos de valores para soportar demanda institucional y operaciones de mercado secundario. Los actores consultados plantearon la necesidad de instrumentos de cobertura y reglas claras sobre moneda de cotización y conversión, sobre todo si se busca que fondos del exterior listados en mercados internacionales tomen como subyacente activos argentinos, y ese diálogo técnico todavía sigue en marcha entre BYMA, la CNV y bancos custodios.
Si se concreta el lanzamiento, el primer grupo de ETFs locales podrá ofrecer exposición al Merval, a sectores específicos o a carteras de renta fija doméstica, y abrirá una vía para atraer fondos extranjeros mediante listados cruzados. El proceso no será inmediato: desde la normativa hasta la operativa efectiva pueden pasar meses, con trámites, ajustes y períodos de prueba que involucrarán a emisores, custodios y participantes autorizados. Mientras tanto, el mercado local ya mostró capacidad de adoptar productos ligados a ETFs internacionales mediante CEDEARs, y los especialistas lo interpretaron como ensayo y señal de demanda; el resultado final dependerá de decisiones regulatorias, coordinación entre agentes y la evolución macroeconómica.
El debate pasó ahora a la etapa práctica: consultas públicas, presentaciones técnicas y diseños concretos de productos. BYMA buscará posicionar a la bolsa como centro de negociación y la CNV intentará equilibrar innovación con la protección del inversor. Los plazos se fijarán en función de las observaciones recibidas y la voluntad política para avanzar; el calendario oficial partió de la consulta pública de abril de 2026 y seguirá con instancias de ajuste antes de habilitar emisiones y listados efectivos en el mercado argentino.