El FMI convocará al directorio para tratar la segunda revisión y podría liberar US$1.000 millones a Argentina
El FMI tratará la segunda revisión del acuerdo con Argentina esta semana; la aprobación abriría el camino para un desembolso de US$1, 000 millones.
El Fondo Monetario Internacional convocó al Directorio Ejecutivo para analizar la segunda revisión del programa de Facilidades Extendidas con Argentina, según confirmó su vocera en Washington. La reunión se anunció tras la aprobación técnica del staff, y fuentes del organismo indicaron que el encuentro se programó para la semana del 18 de mayo, con una duración breve prevista entre jueves y viernes. Si el Directorio aprueba el informe del staff, se habilitará un desembolso por aproximadamente US$1.000 millones, una suma prevista dentro del acuerdo de US$20.000 millones firmado con Buenos Aires. El anuncio generó expectativas en el mercado cambiario y en la política, aunque el FMI no precisó la fecha exacta ni condicionamientos adicionales.
La segunda revisión se basó en un informe técnico que evaluó el cumplimiento de metas fiscales y la acumulación de reservas por parte del Banco Central. En abril el staff revisó los indicadores y constató mejoras en el déficit primario y en la política monetaria, aunque señaló metas pendientes vinculadas a reservas netas. El equipo técnico trabajó con el Ministerio de Economía para revisar datos y ajustes metodológicos, y quedó a la espera del visto bueno del Directorio. El desembolso de US$1.000 millones permitiría reforzar las reservas internacionales y respaldar las medidas de apertura financiera que impulsa la administración nacional.
El Gobierno recibió el comunicado con cautela y celebró la perspectiva del pago por considerarlo un respaldo a la estabilización macroeconómica. Funcionarios económicos resaltaron que la liberación de fondos contribuirá a fortalecer la posición externa y a sostener la política cambiaria. Sectores opositores y analistas independientes plantearon dudas sobre el cumplimiento de metas estructurales a mediano plazo y advirtieron que el desembolso no reemplaza ajustes pendientes en inversión pública ni en el entramado productivo. En el plano político, el trámite ante el Directorio generó una pulseada narrativa: el Gobierno lo leyó como ratificación del rumbo; los críticos reclamaron mayor previsibilidad para la sociedad.
El proceso formal ante el Directorio del FMI suele ser breve cuando existe un acuerdo técnico entre el staff y la autoridad, pero no resulta automático: los directores evalúan el informe, plantean preguntas y, a veces, piden aclaraciones antes de votar. En este caso la vocera del organismo subrayó que la reunión sería breve y resaltó el compromiso de las autoridades argentinas con las metas fiscales. Si los directores solicitan información extra, el trámite podría extenderse y postergar el desembolso. El calendario final dependerá de la agenda del Board y de eventuales consultas internas de los países representados en el organismo.
El eventual desembolso de US$1.000 millones representaría un alivio transitorio para las cuentas externas y se sumaría al monto ya liberado por el Fondo desde la firma del acuerdo. Operadores del mercado estimaron que los recursos podrían usarse para compra de reservas y para dar mayor holgura al Banco Central en la gestión cambiaria. En escenarios más adversos, especialistas señalaron que ese dinero no alcanza para resolver problemas estructurales y reclamaron avanzar en reformas que incentiven inversión y producción. El próximo paso formal será la votación en el Directorio; hasta entonces la expectativa permanecerá sujeta a la agenda y a eventuales pedidos de información por parte de los directores.