El petróleo vuelve a caer por debajo de u$s100 y las bolsas globales suben ante señales de acuerdo EEUU-Irán
Los inversores reaccionaron este lunes a comentarios sobre negociaciones entre Washington y Teherán, que redujeron la prima de riesgo y empujaron activos al alza.
Los mercados financieros mundiales arrancaron la semana con un avance marcado tras comentarios oficiales que sugirieron progreso en las conversaciones entre Estados Unidos e Irán. Las plazas europeas tocaron sus niveles más altos en más de dos meses y los futuros estadounidenses abrieron en alza en una jornada con liquidez reducida por feriados en Wall Street. La mejora del ánimo inversor se vinculó al menor temor por interrupciones prolongadas en el suministro petrolero y a una caída en la percepción de riesgo geopolítico, factores que relajaron primas y permitieron a los activos de riesgo recuperar posiciones perdidas en semanas previas.
El petróleo fue uno de los activos que más reaccionaron: los contratos de Brent y WTI retrocedieron con fuerza y dejaron atrás niveles por encima de u$s100 por barril. La pérdida se produjo luego de informaciones que apuntaron a avances en la negociación sobre la reapertura gradual del estrecho de Ormuz y a gestos diplomáticos entre Washington y Teherán. Operadores describieron ventas técnicas y toma de ganancias tras la fuerte subida de las últimas semanas, y las aerolíneas junto con otros sectores cíclicos anotaron subas notables por la expectativa de combustible más barato.
En Europa el índice Stoxx 600 subió de forma generalizada, con bancos, autos y empresas de viajes entre los más beneficiados por la mejora del sentimiento. En Asia, los mercados también registraron ganancias al reabrir después de la primera sesión de la semana, y los futuros en Estados Unidos señalaron una apertura aún más optimista. Analistas locales remarcaron que, pese al alivio momentáneo, los inversores mantuvieron cautela por la posibilidad de retrocesos en las negociaciones y por la volatilidad que puede imponer cualquier noticia militar o diplomática adversa.
El efecto sobre la renta fija y las monedas fue inmediato: el dólar se debilitó frente a una canasta de divisas y las curvas de rendimiento recortaron parte del alza acumulada en semanas de tensión. Los rendimientos de los bonos soberanos europeos y del Tesoro estadounidense retrocedieron, lo que alivió la presión sobre activos de mayor duración. Economistas indicaron que una caída sostenida en el petróleo podría contener presiones inflacionarias y, a su vez, impactar las expectativas sobre la política monetaria de los bancos centrales en los próximos meses.
Los operadores advirtieron que el rebote en acciones y la baja en crudo dependieron de la continuación y la verificación de acuerdos entre los equipos negociadores; cualquier quiebre en las conversaciones llevaría a una reversión rápida de precios. Mientras tanto, los sectores sensibles al precio del crudo y a la confianza global registraron mejoras intradiarias, aunque con volúmenes de negociación por debajo del promedio. En el corto plazo, inversores y autoridades seguirán de cerca nuevas señales desde Washington y Teherán, y también los datos macro que puedan cambiar las expectativas de crecimiento e inflación.