Reservas: el Gobierno espera al FMI y a los dólares del campo para reforzar al BCRA
Dólares del Fondo y del agro serán claves para sostener reservas, mercado cambiario y confianza financiera.
El próximo desembolso del Fondo y la liquidación exportadora aparecen como piezas centrales para sostener reservas, dólar y confianza financiera en mayo ante vencimientos externos.
El Gobierno nacional entra en mayo con una prioridad económica clara: recomponer reservas y sostener la calma cambiaria. Después de una semana con dólar más estable y compras del Banco Central, la mirada oficial está puesta en dos fuentes de divisas: el próximo desembolso del Fondo Monetario Internacional y la liquidación de exportaciones del complejo agroindustrial.
El acuerdo técnico por la segunda revisión del programa con el FMI dejó encaminado un giro de USD 1.000 millones, sujeto al tratamiento del Directorio. La señal es relevante porque el organismo también planteó una meta exigente para 2026: aumentar las reservas internacionales netas en al menos USD 8.000 millones, apoyado en financiamiento externo y compras de divisas del Banco Central.
El número de reservas brutas muestra una foto de alivio, pero no de comodidad plena. El Banco Central informó USD 45.818 millones al 28 de abril, con datos provisorios. La cifra permite mostrar mayor volumen que en etapas previas, aunque el mercado sigue mirando la calidad de esas reservas, los vencimientos por delante y la capacidad de sumar dólares genuinos sin recalentar el tipo de cambio.
La estrategia oficial tiene tres apoyos. Primero, el giro del FMI. Segundo, la liquidación del agro, que en esta parte del año suele tener mayor incidencia estacional. Tercero, la búsqueda de financiamiento en el mercado local y externo para evitar que cada vencimiento caiga directamente sobre el stock de reservas. En ese esquema, la estabilidad del dólar es tanto un objetivo económico como una señal política.
El problema es que mayo llega con compromisos externos y una economía todavía sensible. El Gobierno afrontó vencimientos con el Fondo por alrededor de USD 800 millones en la previa de mayo y durante 2026 deberá cubrir varios pagos más. Esa carga obliga a administrar cada dólar que entra, especialmente en un programa que necesita mostrar acumulación de reservas para sostener credibilidad.
Para Luis Caputo, el desafío es evitar que el mercado lea esos pagos como una debilidad. Por eso, cada anuncio de desembolso, compra del BCRA o ingreso por exportaciones aparece como parte de una misma narrativa: el Gobierno busca mostrar que puede cumplir con el Fondo, sostener el régimen cambiario y reducir el riesgo financiero sin modificar el rumbo fiscal.
La discusión también tiene impacto territorial. En provincias exportadoras o vinculadas a energía, pesca, agroindustria y comercio exterior, la acumulación de reservas no es un dato lejano. Define importaciones de insumos, financiamiento, inversión, costos logísticos y expectativas empresarias. En Chubut, donde pesan petróleo, aluminio, pesca y servicios asociados, la estabilidad cambiaria ordena parte de las decisiones privadas, aunque no resuelve por sí sola la tensión salarial ni el consumo.
El Gobierno llega a mayo con una ventana de oportunidad, pero estrecha. Si entran los dólares esperados y el BCRA sostiene compras, puede reforzar la calma financiera. Si la liquidación no alcanza o los vencimientos presionan más de lo previsto, el mercado volverá a mirar el dólar con otra intensidad.