Cuba desafía nuevas sanciones de Trump con una marcha masiva en La Habana
La marcha del 1° de Mayo mostró el nuevo choque entre Washington y La Habana por sanciones.
Raúl Castro participó del acto por el 1° de Mayo frente a la embajada estadounidense, en medio de sanciones y tensión diplomática.
Cuba volvió a quedar en el centro de la tensión regional con Estados Unidos. Al 2 de mayo, La Habana venía de una marcha masiva por el Día Internacional del Trabajador, encabezada por Miguel Díaz-Canel y con la presencia de Raúl Castro, de 94 años, en una demostración política frente a la embajada norteamericana.
La movilización se dio en medio de nuevas sanciones impulsadas por Donald Trump contra sectores vinculados al gobierno cubano, especialmente áreas de seguridad, energía, defensa, minería y finanzas. El Ejecutivo cubano calificó las medidas como un “castigo colectivo” y buscó convertir la marcha en una señal de unidad interna frente a Washington.
El trasfondo es económico y político. Cuba atraviesa una crisis severa, con problemas de abastecimiento, energía y servicios básicos, mientras Estados Unidos endurece su política exterior hacia la isla. La presencia de Raúl Castro, ya retirado de la primera línea, funcionó como gesto simbólico para ordenar al oficialismo cubano en un momento de presión externa.
Aunque hubo conversaciones recientes entre delegaciones de ambos países, no aparecen avances concretos. La relación vuelve a una etapa de confrontación abierta, con sanciones, advertencias militares y una disputa diplomática que impacta sobre la economía cotidiana de la isla.