Chubut demoró la zafra de langostino y repetirá la prospección el 10 de noviembre
Las capturas fueron escasas y hubo presencia de merluza; la Provincia repetirá los lances desde el 10 de noviembre próximo.
La Secretaría de Pesca de Chubut postergó la apertura de la temporada provincial de langostino 2026/2027 después de que la primera prospección arrojó capturas insuficientes para habilitar la actividad comercial. El secretario de Pesca, Diego Brandán, confirmó que las operaciones exploratorias se interrumpieron y que la flota deberá esperar alrededor de diez días. La autoridad provincial programó un nuevo relevamiento para el martes 10 de noviembre, cuando los barcos volverán a realizar lances de prueba. La evaluación se extendería durante dos jornadas y permitirá determinar si el recurso alcanzó una concentración capaz de sostener el trabajo de las embarcaciones habilitadas sin comprometer las condiciones biológicas del caladero.
La prospección comenzó el lunes 26 de octubre, luego de que Brandán autorizó el operativo mediante la Resolución 628/2026-SP. El esquema contempló inicialmente cuatro días efectivos de pesca y la participación de 20 embarcaciones: 16 buques costeros y cuatro unidades artesanales. Los primeros tienen hasta 21 metros de eslora y las unidades artesanales, hasta 10,50 metros. El área de evaluación abarcó desde el paralelo 43°00’ hasta el 44°56’ de latitud sur, entre la costa y el límite de la jurisdicción provincial. Los observadores embarcados registraron las capturas, la distribución de las especies y otros datos necesarios para que los técnicos definieran si correspondía abrir la temporada.
Los primeros resultados en la Zona Sur quedaron lejos de las expectativas. Los 16 buques costeros realizaron los lances previstos, pero encontraron una presencia reducida de langostino y una cantidad elevada de merluza, considerada pesca incidental dentro de este operativo. Ante ese panorama, la Secretaría de Pesca cerró de manera anticipada la evaluación en ese sector y trasladó la flota hacia la Zona Norte. Allí se incorporaron las cuatro embarcaciones artesanales y el trabajo quedó dividido en dos áreas, entre los paralelos 43° y 44°. Aunque aparecieron ejemplares de buen tamaño y calidad comercial, los volúmenes continuaron por debajo de los niveles necesarios para iniciar la zafra.
La decisión de frenar la apertura respondió a que las concentraciones detectadas no alcanzaban para sostener la operación de unas 90 embarcaciones en condiciones de participar de la temporada, entre buques costeros y barcos artesanales. Brandán explicó que los datos reunidos no justificaban habilitar mareas comerciales y planteó la necesidad de esperar un nuevo desplazamiento del recurso. La próxima prospección se concentraría primero en el sector norte, donde históricamente suelen aparecer mejores registros durante noviembre. Hasta que termine esa evaluación y los equipos técnicos analicen los resultados, la temporada provincial seguirá sin una fecha formal de apertura y no habrá actividad comercial autorizada sobre el langostino.
El retraso obliga a reprogramar la actividad de armadores, tripulaciones, plantas procesadoras y servicios vinculados con el puerto de Rawson. La temporada en aguas provinciales suele alcanzar mayor intensidad entre noviembre y marzo, por lo que el resultado de los próximos lances tendrá impacto directo sobre la organización laboral y productiva del sector. Desde la industria también surgieron hipótesis sobre la baja concentración observada. Agustín de la Fuente, presidente de la Cámara de Industrias Pesqueras, señaló en declaraciones reproducidas por medios del sector que la temperatura todavía fría del agua podría influir en la ubicación del langostino. Esa explicación quedó planteada como una posibilidad y no como una conclusión técnica definitiva.
La postergación no implica que el recurso esté ausente en toda el área provincial, sino que los registros obtenidos durante los días de exploración resultaron irregulares y escasos para autorizar una pesca intensiva. La presencia de merluza en el sur también obligó a extremar la cautela, porque una apertura en esas condiciones aumentaría la captura incidental. La Provincia buscará comprobar el 10 y el 11 de noviembre si cambiaron la distribución y la densidad del langostino en el norte. Si los resultados mejoran, la Secretaría de Pesca podrá avanzar con la habilitación comercial. Si las concentraciones siguen bajas, deberá mantener la espera o disponer nuevas evaluaciones antes de permitir la salida del conjunto de la flota.
