El BCRA proyectó un repunte de la economía y una mayor demanda de pesos para el cierre de 2026
El organismo espera una recuperación del PBI tras la baja trimestral y busca acompañar la remonetización sin alimentar presiones inflacionarias.
El Banco Central de la República Argentina proyectó una recuperación de la actividad económica durante el cuarto trimestre de 2026, luego del retroceso que habría registrado el Producto Bruto Interno entre julio y septiembre. En su Informe de Política Monetaria, publicado el 29 de octubre, la entidad sostuvo que la mejora comenzaría cuando se normalice la actividad agropecuaria y desaparezcan los efectos transitorios que golpearon a sectores como la industria, la construcción y el comercio durante julio. Entre esos factores mencionó las interrupciones del suministro de gas a establecimientos industriales, provocadas por la mayor demanda residencial durante las bajas temperaturas, además de las lluvias y nevadas registradas en distintas regiones del país.
El diagnóstico oficial reconoció que la economía perdió impulso durante el segundo trimestre, cuando el PBI cayó 0,6% desestacionalizado frente a los primeros tres meses del año, después de siete períodos consecutivos de crecimiento. Las exportaciones aumentaron 2,5% trimestral y alcanzaron un máximo, pero el consumo privado bajó 2,4% y la inversión retrocedió 0,8%. Para el tercer trimestre, el Relevamiento de Expectativas de Mercado estimó una contracción de 1%, seguida de una expansión de 1,8% en el último tramo del año. Los analistas consultados por el Central calcularon un crecimiento promedio de 1,5% para todo 2026, aunque el pronóstico se redujo 0,6 puntos porcentuales respecto de la encuesta anterior.
La proyección del organismo quedó sujeta a varios riesgos. El informe advirtió que una profundización de los conflictos geopolíticos, un endurecimiento de las condiciones financieras internacionales o un menor crecimiento de la demanda externa podrían afectar la inversión y las actividades exportadoras. También anticipó volatilidad en los indicadores mensuales de noviembre por la reducción excepcional de días hábiles prevista durante la visita del papa León XIV. Más allá de esas distorsiones, el BCRA espera que el PBI cierre 2026 con una expansión por segundo año consecutivo. Para el mediano plazo, apuesta al impulso del agro, la minería, los hidrocarburos y las industrias exportadoras, aunque el consumo y la inversión mostraron un desempeño más débil en los últimos datos disponibles.
En el frente monetario, la entidad informó que la base monetaria ajustada por estacionalidad creció a un promedio mensual real de 1,4% durante el tercer trimestre, después de 14 meses casi ininterrumpidos de contracción. El aumento respondió a una mayor cantidad de billetes y monedas en poder del público y a la suba de los saldos que las entidades financieras mantienen en sus cuentas corrientes del Central. La base monetaria equivalió al 4% del PBI, 1,4 puntos porcentuales por encima del mínimo registrado en marzo de 2024. Para el organismo, esta evolución resulta compatible con la desaceleración inflacionaria, las tasas de interés vigentes, el avance de los medios de pago transaccionales y la necesidad de fondos prestables del sistema bancario.
La estrategia oficial busca que la oferta de pesos acompañe la recuperación de la demanda de dinero sin adelantarse. Durante el tercer trimestre, las compras de divisas generaron menos expansión monetaria que en el período anterior, mientras que las operaciones del Tesoro absorbieron parte de la liquidez. En julio, el Gobierno colocó deuda por encima de sus vencimientos y depositó una parte de esos recursos en su cuenta del BCRA. Esa combinación funcionó como mecanismo de esterilización. El Central priorizará la compra de moneda extranjera para abastecer una mayor demanda de pesos y acumular reservas, pero aclaró que la compatibilidad con la estabilidad de precios dependerá del origen, la velocidad y la absorción voluntaria de la liquidez.
El informe también vinculó el esquema monetario con la reforma de la Carta Orgánica del BCRA que tramita el Congreso. El proyecto propone establecer como mandato central la preservación del valor de la moneda, terminar con los adelantos transitorios y prohibir el financiamiento monetario al sector público. Diputados le dio media sanción por 144 votos afirmativos, 102 negativos y nueve abstenciones, mientras que el Senado introdujo modificaciones y devolvió el texto a la Cámara baja. La iniciativa todavía no era ley al cierre del informe. El planteo del Central consiste en consolidar un régimen de control de agregados, limitar las transferencias al Tesoro y reforzar su independencia, aunque la recuperación proyectada dependerá también de variables reales como el empleo, los ingresos, el crédito y la demanda interna.
