Melconian cuestionó el dólar y advirtió que el Gobierno deberá elegir prioridades
El economista cuestionó el esquema cambiario y planteó que acumular reservas, bajar la inflación y reactivar la actividad exige prioridades.
Carlos Melconian volvió a cuestionar la política cambiaria del gobierno de Javier Milei y sostuvo que el equipo económico enfrenta objetivos difíciles de cumplir al mismo tiempo. En declaraciones a Radio Splendid AM 990, el expresidente del Banco Nación afirmó que la administración necesita recomponer las reservas, comprar divisas, impulsar la actividad y profundizar la desaceleración de los precios. “Las cuatro cosas juntas no va a poder, va a tener que elegir”, resumió. Sus dichos apuntaron a la tensión entre sostener un dólar estable como ancla contra la inflación y permitir un tipo de cambio más alto que, según su mirada, mejore la competitividad de las empresas nacionales.
El economista consideró que existe un atraso cambiario y advirtió sobre el impacto de los costos medidos en dólares en los sectores productivos. “Mientras se dan las reformas de largo plazo no les metás a los empresarios la tenaza del tipo de cambio, porque vas a mandar a la quiebra a la mitad de la Argentina”, planteó. Melconian reconoció como fortalezas del programa oficial el superávit fiscal y la restricción monetaria, pero describió la estabilidad del dólar como “forzada”. Su diagnóstico contrastó con la postura oficial, que sostiene que el valor de la moneda estadounidense debe definirse dentro del régimen de bandas vigente y rechaza que el atraso cambiario explique por sí solo los problemas de competitividad.
El esquema de bandas comenzó en abril de 2025 y fija límites diarios entre los que puede fluctuar el dólar. Para septiembre de 2026, el Banco Central publicó un piso decreciente y un techo ascendente, mientras el tipo de cambio mayorista se ubicó dentro de ese corredor. Las reservas internacionales brutas alcanzaron los 49.412 millones de dólares el 22 de septiembre, según la información provisoria del organismo. Esa cifra no equivale a reservas netas disponibles, cuya estimación depende de los pasivos y activos incorporados al cálculo. Por eso, la afirmación de Melconian de que el país “no tiene reservas” debe interpretarse como una crítica a la disponibilidad efectiva de divisas y no como una descripción literal de las reservas brutas.
Los últimos datos oficiales mostraron una inflación mensual de 1,7% en agosto y una caída interanual de 2,9% del Estimador Mensual de Actividad Económica en julio. La producción industrial manufacturera retrocedió 5% interanual durante ese mismo mes. Esos indicadores reflejaron la combinación señalada por Melconian: una desaceleración de los precios acompañada por dificultades para sostener la recuperación económica. El frente externo presentó una situación diferente: la balanza comercial registró en agosto un superávit de 2.187 millones de dólares, con exportaciones por 8.883 millones e importaciones por 6.696 millones. Entre enero y agosto, el saldo comercial acumulado llegó a 18.249 millones de dólares.
Melconian también describió una recuperación desigual y afirmó que los sectores favorecidos representan una porción menor frente a las actividades rezagadas. Mencionó al agro, la energía y la minería como generadores de dólares capaces de reducir el riesgo de una crisis financiera, aunque aclaró que ese aporte no alcanza por sí solo para reactivar al conjunto de la economía. Además, cuestionó el tono confrontativo del Presidente y sostuvo que el malestar puede crecer si la mejora macroeconómica no llega al empleo y los ingresos. La discusión planteada por el economista gira alrededor de las prioridades del programa: acelerar la acumulación de reservas, preservar la baja inflacionaria, sostener el tipo de cambio o impulsar una actividad que mostró nuevas señales de contracción.
