ARCA revisa cobros de OnlyFans y crece la alerta entre creadoras argentinas
Una denuncia difundida en redes expuso reclamos millonarios, mientras las normas obligan a declarar cobros del exterior y emitir comprobantes de exportación.
La Agencia de Recaudación y Control Aduanero quedó en el centro de la atención por presuntas fiscalizaciones sobre ingresos obtenidos por creadoras argentinas a través de OnlyFans. La versión surgió del relato anónimo de una usuaria, replicado por Ámbito, quien aseguró que recibió una notificación por casi 300.000 dólares atribuidos a su nombre entre 2022 y 2024. Según su testimonio, la deuda calculada, con intereses y multas, superaría los 150 millones de pesos. La creadora sostuvo que nunca percibió ese monto y que trabajó con agencias que administraban las cuentas, retenían buena parte de la facturación y le pagaban un porcentaje menor o una suma fija. Por ahora, ARCA no publicó un comunicado específico que confirme un operativo general contra personas que producen contenido en esa plataforma.
La misma usuaria afirmó que el organismo habría pedido información a OnlyFans en el Reino Unido sobre los ingresos vinculados con creadoras residentes en la Argentina. El dato no fue confirmado oficialmente, por lo que debe considerarse una versión atribuida y no una medida acreditada mediante documentación pública. El caso, sin embargo, expuso un problema concreto: la diferencia entre el dinero facturado desde una cuenta y el importe que finalmente recibió la persona asociada al perfil. Cuando intervienen agencias o representantes, resulta central determinar quién controló la cuenta, quién celebró los acuerdos comerciales, cómo se repartieron los ingresos y qué documentación respalda esos movimientos. Sin esos elementos, la contribuyente podría discutir dentro del procedimiento administrativo correspondiente una atribución basada en la facturación bruta.
Más allá del caso denunciado, los ingresos habituales generados desde la Argentina para clientes o plataformas radicadas fuera del país están alcanzados por obligaciones fiscales. ARCA define la exportación de servicios como una prestación realizada en territorio argentino cuya utilización económica ocurre en el exterior. El organismo establece que esas operaciones deben respaldarse con una factura tipo E, emitida en pesos o moneda extranjera mediante el servicio Comprobantes en Línea. También aclara que los monotributistas pueden exportar servicios mientras no superen el límite máximo de facturación correspondiente a su actividad. Si los montos exceden los parámetros del régimen simplificado, se debe analizar el pase al régimen general y las obligaciones asociadas. La modalidad del contenido no elimina el deber de registrar la actividad, facturar y justificar el origen de los fondos.
La trazabilidad financiera es otro punto central. Las billeteras virtuales, los proveedores de servicios de pago y otras plataformas que administran movimientos de activos están sometidos a regímenes de información ante ARCA. La normativa vigente exige reportar datos identificatorios de los titulares, movimientos y saldos cuando se alcanzan los importes establecidos. Para personas humanas, el umbral mensual informado por la regulación consultada es de 50 millones de pesos en ingresos, egresos o saldo final, con actualización semestral basada en el índice de precios. Esto no implica que todo movimiento menor quede automáticamente fuera de control: bancos, billeteras y el propio organismo pueden pedir documentación si encuentran inconsistencias entre los fondos recibidos, la facturación declarada, la situación tributaria y el patrimonio. Los registros digitales permiten reconstruir parte del recorrido del dinero dentro del circuito formal.
El régimen aplicable a las operaciones mediante plataformas digitales también contempla a prestadores de servicios que actúan de manera habitual, frecuente o reiterada. ARCA considera, entre otros factores, la cantidad de operaciones y los montos acumulados para identificar a sujetos no categorizados. De todos modos, esa regulación general no prueba por sí sola la existencia de una campaña especial contra OnlyFans. La información pública disponible permite confirmar las reglas sobre facturación, monotributo, exportación de servicios y reportes financieros, pero no una solicitud concreta al Reino Unido ni una fiscalización masiva durante 2026. Esa distinción es relevante frente a versiones que presentan el procedimiento como un operativo ya reconocido por el organismo. Hasta que aparezca una resolución, comunicación oficial o documentación verificable, los casos conocidos deben analizarse individualmente y con cautela.
Para quienes reciben pagos de OnlyFans u otras plataformas extranjeras, el conflicto puede abarcar aspectos tributarios, cambiarios y contractuales. La factura E acredita la operación ante ARCA, pero no resuelve por sí sola posibles diferencias entre la facturación total del perfil y el importe entregado por una agencia. Los acuerdos de administración, resúmenes de cuenta, comprobantes de transferencias y liquidaciones de la plataforma pueden ser determinantes para demostrar qué ingresos correspondieron efectivamente a cada parte. También permiten responder requerimientos y cuestionar una determinación cuando los montos atribuidos no coinciden con lo percibido. Ante una intimación, especialistas recomiendan no ignorar los plazos y reunir toda la documentación antes de presentar un descargo. El episodio encendió una alerta sobre actividades digitales que durante años crecieron por fuera de estructuras laborales tradicionales, pero cuyos cobros dejan rastros cada vez más visibles para el sistema financiero y fiscal.
