Presupuesto 2027: el Gobierno prevé que los salarios superen a la inflación
El proyecto prevé una mejora nominal del 25,4%, crecimiento del 4% y superávit financiero, supuestos que ahora discutirá el Congreso.
El Gobierno nacional proyectó una recuperación del poder adquisitivo durante 2027, a partir de una suba promedio de los salarios del 25,4% frente a una inflación promedio anual del 21,1%. La diferencia implicaría una mejora real cercana al 3,6%, siempre que ambas variables evolucionen según los cálculos incluidos en el proyecto de Presupuesto enviado a la Cámara de Diputados. El dato salarial es una estimación nominal y no una mejora real del 25,4%, como señalaron algunas publicaciones. Además, el escenario oficial contempla una inflación del 18% entre diciembre de 2026 y diciembre de 2027. Para comparar las cifras, es necesario distinguir esa medición interanual del promedio anual utilizado para proyectar ingresos, gastos y remuneraciones.
La iniciativa presentada por el Ministerio de Economía también calcula que el Producto Bruto Interno crecerá 4% durante 2027, después de una expansión estimada del 3% para 2026. Según el programa oficial, el desempeño previsto para el año próximo se apoyaría en una mejora del consumo privado, el aumento de las exportaciones y la continuidad de la inversión. El crecimiento económico es central para el armado presupuestario porque determina buena parte de la recaudación esperada y, por lo tanto, el margen disponible para afrontar gastos. Sin embargo, se trata de un supuesto sujeto a la evolución de la actividad, los precios, el comercio exterior, el crédito y los ingresos de los hogares.
El proyecto estableció un dólar de $1.847,60 para diciembre de 2027 y un valor promedio anual de $1.728. Economía aclaró que esa referencia promedio surge de aplicar la inflación prevista al tipo de cambio y no funciona necesariamente como un pronóstico puntual de mercado. Para diciembre de 2026, el cálculo oficial ubicó la cotización en $1.600 y la inflación interanual en 29%. Los números muestran una corrección marcada respecto del Presupuesto 2026, que originalmente calculó para ese ejercicio una inflación del 10,1% y un crecimiento del 5%. El nuevo proyecto redujo la expansión esperada para 2026 al 3% y elevó de manera considerable la estimación de precios.
En materia fiscal, el Ejecutivo proyectó un superávit primario equivalente al 1,3% del PBI para 2027 y un resultado financiero positivo del 0,2%, una vez contabilizados los intereses de la deuda. El ministro Luis Caputo sostuvo que, si se cumple esa meta, la Argentina completará cuatro años consecutivos con superávit financiero sin encontrarse en cesación de pagos. El equilibrio de las cuentas públicas continúa como eje del programa económico y condicionará la distribución de partidas entre organismos, provincias y áreas sociales. El proyecto contempla gastos totales cercanos a los $202 billones y asigna alrededor de tres de cada cuatro pesos a servicios sociales, aunque el detalle de cada programa quedará bajo análisis durante el debate legislativo.
El escenario externo prevé exportaciones por US$133.984 millones e importaciones por US$118.424 millones durante 2027, con un saldo comercial favorable de US$15.560 millones. El Gobierno apuesta a que el crecimiento de las ventas de energía y minería sostenga el ingreso de divisas, junto con el aporte del complejo agroindustrial y otros sectores exportadores. Para Chubut, donde la producción petrolera, pesquera y minera ocupa un lugar relevante, la evolución del comercio exterior y del tipo de cambio tendrá impacto directo sobre regalías, actividad y empleo. Sin embargo, el Presupuesto nacional fija supuestos generales y no garantiza por sí mismo una mejora uniforme en todas las provincias ni en cada rama laboral.
La promesa de recuperación salarial llegará ahora al debate del Congreso, donde el oficialismo deberá reunir apoyos para aprobar la ley. La evolución efectiva de los ingresos dependerá de las negociaciones paritarias, la situación de cada sector y la capacidad de sostener la desaceleración de los precios. También estará atravesada por el empleo registrado, la informalidad y las diferencias entre trabajadores públicos y privados. El cálculo del 25,4% funciona como referencia macroeconómica y no establece aumentos automáticos para todas las remuneraciones. Por ese motivo, la mejora del salario real proyectada para 2027 debe interpretarse como una previsión oficial condicionada y no como un resultado asegurado para los hogares argentinos.
