Milei insultó a una periodista en Madrid y recibió fuertes críticas de medios españoles
El episodio ocurrió durante una visita atravesada por ataques a Pedro Sánchez, cuestionamientos diplomáticos y nuevos cruces del mandatario argentino con la prensa.
El presidente Javier Milei insultó este miércoles 21 de octubre a la periodista Julia Molina, de la Cadena SER, durante una visita a Madrid marcada por cruces con la prensa y una nueva disputa diplomática con el gobierno español. A la salida de una actividad, la cronista le preguntó si consideraba que su presencia en plena precampaña electoral incomodaba al Partido Popular y a Vox. Milei respondió que esa interpretación era propia de personas “cortas intelectualmente y miserables políticos” y agregó: “Quizás, vale para tu caso”. La emisora difundió el intercambio y respaldó a su trabajadora con una cobertura que presentó lo ocurrido como una falta de respeto. Molina contó después que ningún integrante de la comitiva presidencial se disculpó y señaló que miembros de la custodia empujaron a otro periodista durante la salida.
La confrontación continuó durante el desayuno informativo del Fórum Europa, realizado en el Casino de Madrid. Allí, Milei volvió a cargar contra Clarín, al que definió como un medio corrupto, y extendió esa acusación a sus periodistas ante una pregunta de la corresponsal Marina Artusa. Las expresiones se sumaron a una larga serie de descalificaciones públicas del Presidente contra trabajadores y empresas periodísticas. Molina relató en la Cadena SER que la delegación argentina desplegó un operativo de seguridad “bastante duro” y sostuvo que el mandatario también atacó a periodistas argentinos durante su exposición. La cobertura española ubicó ese comportamiento dentro de una visita marcada desde sus primeros minutos por el tono agresivo, tanto hacia los medios como contra dirigentes políticos del país anfitrión.
El diario El País publicó un editorial titulado “Inaceptable Milei” y cuestionó el lenguaje utilizado por el jefe de Estado argentino. El texto sostuvo que su conducta provoca un grave daño institucional y recordó el conflicto diplomático de 2024, cuando Milei acusó de corrupta a Begoña Gómez, esposa del presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez. La evaluación del periódico no se concentró solo en el cruce con la periodista: también señaló que las expresiones del mandatario proyectan hacia el exterior el tono que utiliza frente a sus seguidores. En su portada digital, el medio reunió los ataques contra Molina, Clarín y otros cronistas en una cobertura dedicada a la relación hostil del Presidente con la prensa. Cadena SER también mantuvo el episodio entre los principales temas informativos de la jornada.
La tensión tomó carácter diplomático porque Milei llamó “impresentable dictador” y “delincuente” a Sánchez, además de afirmar que había que sacar a los socialistas “a patadas”. El Ministerio de Asuntos Exteriores de España respondió con un comunicado oficial en el que expresó su “más enérgica condena” a los insultos y calumnias contra el jefe del Gobierno, España y sus ciudadanos. La Cancillería española también rechazó lo que interpretó como un llamado a la violencia y acusó al mandatario argentino de fomentar la polarización durante una visita a una nación hermana. La ministra de Igualdad, Ana Redondo, cuestionó a Milei desde su cuenta en X y comparó su ataque contra Molina con “una motosierra dando clases de cirugía”. La respuesta oficial elevó el conflicto más allá de la discusión mediática y volvió a deteriorar el vínculo bilateral.
La agenda del Presidente incluyó una conferencia en la Universidad Rey Juan Carlos, donde se realizaron protestas contra su presencia; una actividad con la Fundación Disenso, vinculada a Vox; y una reunión con la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. La dirigente del Partido Popular fue la principal autoridad española que lo recibió de manera presencial, mientras Santiago Abascal participó de un contacto por videollamada. El viaje se desarrolló a poco más de un mes de las elecciones generales españolas y generó críticas por la intervención de un mandatario extranjero en la disputa política local. Ni el Gobierno central ni la Casa Real programaron una recepción para Milei. El insulto contra Molina concentró buena parte de la repercusión pública y reforzó los cuestionamientos sobre el uso de la investidura presidencial para desacreditar preguntas periodísticas y confrontar con instituciones de otro país.
