El Gobierno no reúne los votos para eliminar las PASO y aumenta la presión sobre sus aliados
El Senado retomará el debate este martes, mientras el oficialismo evalúa una suspensión y busca comprometer a gobernadores y bloques dialoguistas.
La Libertad Avanza llegará a una nueva instancia del debate por la reforma electoral sin los apoyos necesarios para eliminar definitivamente las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias. La Comisión de Asuntos Constitucionales del Senado, presidida por el fueguino Agustín Coto, fue convocada para este martes 15 de septiembre a las 15.30, después de cuatro meses de parálisis. El oficialismo intentará reactivar el expediente enviado por el Poder Ejecutivo, aunque en la Cámara alta reconocen que persisten las diferencias con la UCR, el PRO y varios bloques provinciales. Ante ese escenario, tomó fuerza una alternativa menos ambiciosa: suspender las PASO solamente para las elecciones presidenciales de 2027, como ocurrió durante los comicios legislativos nacionales de 2025.
La urgencia oficial se aceleró tras una advertencia de la Cámara Nacional Electoral. Mediante la Acordada Extraordinaria 155/2026, el tribunal recordó la inconveniencia de modificar normas electorales durante el mismo año de los comicios y señaló que se acerca el límite temporal recomendado para introducir cambios que requieren tareas de implementación. Esa definición obliga al Congreso a resolver el tema antes de finalizar 2026 si pretende aplicar nuevas reglas en las elecciones del año próximo. Patricia Bullrich, jefa del bloque libertario en el Senado, admitió a fines de agosto que no podía asegurar la suspensión o derogación de las primarias y ubicó una posible definición entre septiembre y octubre. Para modificar el régimen electoral, el oficialismo necesita una mayoría absoluta que no puede alcanzar solo con sus legisladores.
Karina Milei considera la eliminación de las PASO una pieza central de la estrategia electoral de La Libertad Avanza y pidió intensificar las gestiones con gobernadores y espacios dialoguistas, según fuentes políticas. La secretaria general de la Presidencia busca que el acompañamiento a la reforma funcione como condición previa para futuros acuerdos electorales con el oficialismo. El jefe de Gabinete, Diego Santilli, mantuvo reuniones con mandatarios provinciales durante los últimos meses para conseguir respaldo, pero esos contactos todavía no se tradujeron en votos garantizados. Los aliados reclaman conocer de antemano cómo quedarían conformadas las alianzas de 2027 y se resisten a entregar apoyo legislativo sin compromisos concretos de la Casa Rosada.
La discusión también atraviesa al propio oficialismo. Mientras el sector alineado con Karina Milei sostiene que la ausencia de primarias podría profundizar las divisiones del peronismo y limitar la aparición de candidatos que compitan por un electorado cercano al Gobierno, otras voces advierten que eliminar esa instancia no garantiza un beneficio para Javier Milei. Las PASO también pueden concentrar a la oposición detrás de una candidatura competitiva o servir como señal previa para corregir una campaña antes de la elección general. La relación con Bullrich forma parte de esas tensiones: aunque la senadora ratificó su respaldo a una eventual reelección presidencial de Milei, sus posiciones y su autonomía política generan desconfianza en el sector que responde a la secretaria general.
Los representantes de Chubut tendrán incidencia en una negociación en la que cada voto provincial resulta determinante. El senador justicialista Carlos Linares expresó públicamente su rechazo a la eliminación y defendió las PASO como mecanismo para resolver internas partidarias. Edith Terenzi, por su parte, reclamó que el Senado avance con el proyecto de Ficha Limpia, iniciativa incorporada en la reforma política más amplia que impulsa el Poder Ejecutivo. La discusión nacional no modificaría directamente el sistema provincial, porque Chubut cuenta con su propio Código Electoral y no utiliza PASO para elegir gobernador, legisladores, intendentes o concejales. Sin embargo, cualquier cambio alcanzaría la selección de candidaturas nacionales y condicionaría la estrategia de los partidos chubutenses para las elecciones presidenciales y legislativas de 2027.
El antecedente inmediato es la Ley 27.783, sancionada en febrero de 2025 y publicada en el Boletín Oficial el 7 de marzo de ese año, que suspendió las primarias solo para aquel proceso electoral. En esa oportunidad tampoco hubo consenso para derogarlas de forma permanente. Ahora el Gobierno enfrenta una negociación parecida, pero con menos margen temporal y una disputa política vinculada directamente con la sucesión presidencial. Si no consigue los votos para la eliminación, deberá optar entre aceptar otra suspensión transitoria, convertir las primarias en voluntarias o mantener el régimen vigente. La reunión de comisión abrirá una etapa de exposiciones y acuerdos, pero no garantiza un dictamen inmediato ni una fecha para llevar el proyecto al recinto del Senado.
