El hospital es de alta complejidad; conseguir una ambulancia, también
Trelew estrenó hospital, pero en las emergencias todavía se llega como se puede
Un hombre intoxicado esperó cerca de una hora una ambulancia que nunca llegó y debió ser trasladado por la Policía. El caso vuelve a exponer fallas en la respuesta ante emergencias en Trelew.
El Hospital María Humphreys de Trelew fue presentado por el Gobierno provincial como uno de los centros sanitarios más modernos de la Patagonia. Tiene 114 camas de internación y desde fines de mayo concentra todas las urgencias y emergencias de adultos de Trelew. En junio, Provincia anunció que el establecimiento había completado el traslado de sus servicios y se encontraba plenamente operativo. Sin embargo, el episodio ocurrido este miércoles en barrio INTA volvió a dejar una pregunta incómoda: de poco sirve contar con un hospital de alta complejidad si la emergencia no consigue llegar hasta el paciente.
Según informó Jornada, personal de la Subcomisaría de barrio INTA solicitó al menos tres veces una ambulancia para asistir a un hombre que se encontraba intoxicado, alterado y expuesto en plena calle Gastre. Pasó cerca de una hora sin que llegara una unidad sanitaria y finalmente fueron los propios policías quienes asumieron el riesgo de trasladarlo al Hospital María Humphreys. La situación tampoco terminó en la puerta del hospital: de acuerdo con el mismo reporte, el médico de guardia inicialmente se negó a asistirlo y, tras varios minutos de discusión, el hombre recibió medicación y quedó internado.
El episodio no aparece aislado de una discusión que viene creciendo alrededor de la respuesta ante emergencias médicas en Trelew. En abril, los padres de un nene de un año y medio que estaba convulsionando recurrieron al Cuartel Sur de Bomberos, cuyos efectivos realizaron la asistencia inicial y lo trasladaron al hospital. En agosto ocurrió dos veces en pocos días: una pareja llegó al cuartel con una bebé de siete días que sufría una broncoaspiración y una madre hizo lo mismo con un niño que tenía una pila alojada en la garganta. En ambos casos fueron los Bomberos quienes terminaron llevando a los pacientes al María Humphreys.
Esos hechos no prueban por sí solos una falla generalizada del servicio 107, pero muestran que frente a cuadros en los que cada minuto puede ser determinante hay familias que terminan buscando auxilio directamente en los cuarteles. La repetición de estos episodios obliga a revisar cómo está funcionando la emergencia prehospitalaria de Trelew y qué capacidad real existe para responder en tiempo y forma.
La discusión ya no pasa solamente por el edificio, la tecnología o la cantidad de camas del nuevo hospital. Pasa por la capacidad de respuesta desde que ocurre una emergencia hasta que el paciente recibe atención. El nuevo esquema concentró las urgencias en el sector norte de la ciudad y hasta el jefe del Cuerpo Activo de Bomberos advirtió en junio sobre obstáculos viales que podían demorar ambulancias y móviles de emergencia en los accesos al María Humphreys.
Frente al contraste entre un hospital presentado oficialmente como plenamente operativo y personas que terminan siendo trasladadas por policías, bomberos o familiares, el funcionamiento de la emergencia sanitaria de Trelew merece una explicación concreta de las autoridades. El desafío ya no es solamente tener un hospital nuevo: es garantizar que la ambulancia llegue, que el paciente pueda ser trasladado a tiempo y que encuentre respuesta cuando ingresa por la guardia.
